¿Qué regula hoy la ley chilena?
La Ley N.º 19.995 (2005) creó la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) y el sistema de permisos de operación para los casinos presenciales: establece dónde pueden instalarse, cómo se licitan y qué impuestos pagan. Las apuestas hípicas y las loterías tienen leyes propias y operadores autorizados por el Estado.
Ninguna de esas normas contempla los casinos en línea. La SCJ ha señalado públicamente que los sitios de apuestas en línea que operan en Chile no cuentan con autorización y ha impulsado una regulación específica.
El proyecto de ley de plataformas de apuestas en línea
El proyecto (Boletín 14.838-03) fue presentado en 2022 y aprobado por la Cámara de Diputados en 2023; actualmente está en segundo trámite en el Senado. Crea una licencia para operar plataformas de apuestas en línea, otorgada por la SCJ, que pasaría a llamarse Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar.
- Licencias para un número abierto de operadores, con requisitos de capital, domicilio y verificación de jugadores.
- Impuesto específico sobre los ingresos brutos del juego en línea, además de los impuestos generales.
- Reglas de publicidad, juego responsable y autoexclusión; prohibición de patrocinios en ciertos espacios.
- Periodo de transición para que los operadores actuales se adapten u abandonen el mercado.
Licencias internacionales: Curazao, Malta y otras
Los casinos que hoy aceptan jugadores chilenos declaran licencias de Curazao (la más común), Malta, Gibraltar o la Isla de Man. Esas licencias obligan al operador a verificar la identidad de los jugadores, separar los fondos y auditar sus juegos, pero el regulador está fuera de Chile.
Para el jugador, la consecuencia práctica es que un reclamo se resuelve con el operador y, si no prospera, con el regulador extranjero. Conviene elegir operadores con licencia numerada y visible, términos en español y un historial de pagos documentado.
¿Qué cambiará para el jugador cuando se apruebe la ley?
Los operadores con licencia chilena tendrán domicilio en el país, pagarán impuestos locales y responderán ante la SCJ. Las herramientas de juego responsable (límites, autoexclusión, registro nacional) serán obligatorias. Es probable que los sitios sin licencia dejen de aceptar jugadores de Chile, por lo que conviene seguir la tramitación y no dejar saldos grandes sin retirar en plataformas que podrían salir del mercado.